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Protegiendo a los últimos leones del Maasai Mara
Esta atroz práctica de caza muy extendida en Sudáfrica consiste en mantener a los leones confinados en un recinto cercado para evitar que estos puedan escapar y así facilitar la tarea al cazador. Comúnmente conocida como “Canned Hunting”, el león ya está sentenciado a muerte antes de comenzar ya que no tiene ninguna posibilidad de escape.
Es un práctica muy cruel y cobarde que ha generado muchísimas críticas incluso dentro del propio sector de la caza ya que el animal no tiene ninguna posibilidad de salvar la vida como pudiese ocurrir en estado salvaje. El único objetivo de esta barbarie es evitar que animal tenga ninguna posibilidad de huir y así facilitar el disparo al cazador que en muchas ocasiones no tiene ni que bajarse del coche.
Sudáfrica es desde hace años el epicentro de esta cruel actividad. Según datos de Conservation Action Trust en el año 2023 se asesinaron un total de ¡468 leones! en el país por medio de la caza enlatada. Esto supone el 15% de la población total de leones que hay en libertad en el propio país.
Los leones destinados a la caza enlatada son criados desde pequeño en cautiverio en granjas. Estos leones desde que nacen están sentenciados a muerte ya que el único propósito de estas granjas es servirlos como trofeos a cazadores sin escrúpulos que pagan cantidades ingentes de dinero por su codiciado trofeo. Esta cruel práctica está permitida en Sudáfrica por existir muchas lagunas legales. La falta de legislación a día de hoy en algunas regiones del país, tal es el caso de North West Province, facilita este tipo de caza permitiendo a los proveedores de la caza como a sus clientes matar leones criados en cautividad.
Cachorros de león en Sudáfrica son expuestos al turista para sacarse fotos y generar así ingresos hasta que alcanzan ya un tamaño considerable y son destinados a la industria de la caza enlatada.
Jóvenes leones en una granja sudafricana. Foto: Hristo Vladev.
Según datos de la ONG Four Paws se estima que en Sudáfrica hay al menos unas 300 granjas destinadas a abastecer a esta cruel industria. En ellas albergan la increíble cifra de casi 12000 leones. 12000 ejemplares que están ya sentenciados a muerte. Estamos hablando de que Sudáfrica alberga más leones en cautividad destinados a la caza enlatada que la poblaciones de leones en libertad de Sudáfrica, Botsuana, Kenia, Zambia y Zimbabue juntas.
La forma de operar de esta atroz práctica es la siguiente: a la edad de 3-4 semanas de vida los cachorros de león son separados de sus madres. Esto es así por dos motivos: por un lado, para destinarlos rápidamente a la industria turística de sacarse fotos con los cachorritos, interactuar con ellos o caminar cuando son un poco más jóvenes y generar así ingresos extras; y por otro, al separarlos de sus madres a muy temprana edad obligan a estas a entrar en celo más rápidamente y generar así nuevas camadas. Las leonas son forzadas a aparearse de nuevo y así a los tres meses habrán nuevos cachorros. Y el ciclo continúa. Cuando los leones alcanzan ya la edad de 2/3 años su tamaño ya es importante y destinarlos a actividades con los turistas puede resultar peligroso con lo que su valor para generar divisas de cara al turismo se ha perdido y es cuando son destinados a las empresas de caza enlatada para ser cazados.
Los machos de melena más prominente son los más cotizados. Muchas veces, ni los propios cazadores son conscientes de donde proceden los leones.
Resulta cuanto menos curioso que importantes y reconocidas empresas destinadas a la caza mayor como Safari Club International o Dallas Safari Club se hayan pronunciado contra esta práctica de caza considerándola como poco ética y controvertida. Aún así, la realidad es que esta barbarie está en auge en el país mientras exista este vacío legal donde se han llegado a pagar hasta $50000 por un macho.
El gobierno sudafricano ha manifestado públicamente su intención de prohibir la cría de leones en cautividad aunque de momento esto no se ha traducido en hechos y la matanza de leones por medio de esta cruel e inhumana práctica aún continúa vigente.
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