Para proteger con eficiencia a los leones es esencial conocer en profundidad el ecosistema concreto en el que viven y sus amenazas para así tomar las medidas necesarias y adecuadas para su protección:

 

MASAI MARA

 

Maasai mara es uno de los últimos ecosistemas salvajes africanos en el que el hombre vive dentro del mismo ecosistema, compartiendo los pastos en armonía con los herbívoros salvajes, NO está vallado y se une al sur en su frontera imaginaria con el inmenso Serengueti en Tanzania.

 

La vaca ha existido siempre en Maasai Mara y en los ecosistemas africanos , que haya vacas en un ecosistema significa que todavía es un ecosistema neolítico , antiguo y natural. Los Maasai son los últimos hombres que viven en armonía con la naturaleza. Rechazan categóricamente y por cultura ancestral la caza ,la pesca y la agricultura.

 

Para el León matar vacas es un acto prohibido en su instinto natural por generaciones y generaciones, instintivamente una madre león siempre generará estrés a sus cachorros ante la presencia del ganado Maasai, es la presa del hombre , la presa exclusiva del hombre, la presa prohibida  y a través de ese estrés los cachorros aprenden a temer y evitar para el resto de sus vidas tomando distancia y escondiéndose de inmediato.

 

 Los maasai tampoco quieren matar leones, saben que son parte necesaria también para su estatus económico ya que el turismo también es una remuneración para sus familias en puestos de trabajo etc.

 

Entonces por qué el conflicto  hombre – león   existe realmente y las tragedias continúan casi de una manera cotidiana en este lugar de armonía casi perfecta entre los animales salvajes y el hombre?

 

Cuando los leones atacan al ganado es debido a circunstancias extraordinarias y extremas :

1.- Leones Nómadas

Al ir de paso por los diferentes territorios, los leones nómadas, tienen mucha veces problemas para cazar presas salvajes, ya sea por escasez, ya sea por miedo a que los leones territoriales les descubran, ya sea por falta de experiencia al llevar poco tiempo separados de su manada original o incluso porque saben que tienen mas facilidad para abandonar mas rápidamente el territorio de sus razzias y así evitar las consecuencias con el hombre.

 

Estos leones nómadas muchas veces son los culpables de que el maasai tome venganza con la manada local y leones inocentes del territorio sean muertos o envenenados.

4.- Reyes viejos y destronados.

Los machos de león son buenos cazadores cuando no van acompañados de las leonas, sin embargo los viejos machos que han perdido su última manada son sabedores de que la vejez les imposibilita la caza de presas salvajes y terminan cebándose rutinariamente del ganado maasai, vacas, cabras u ovejas y así, acaban firmando su sentencia de muerte, débiles y famélicos, con el hombre maasai.

2.- Leones sub-adultos solitarios o acompañados diezmadas por el ser humano.

Estos subadultos hembras o machos, hermanas o hermanos de la misma edad, son incapaces de cazar presas salvajes ya que no cuentan con suficiente experiencia y tampoco con la ayuda de las madres adultas.

 

Normalmente terminan lanceadas y muertas a veces incluso dentro de  cercones del ganado maasai, totalmente débiles y famélicas a las que la desesperación ha llevado a realizar acciones que nunca hubieran tenido lugar si no hubieran perdido a sus madres en circunstancias dramáticas. 

3.- Leones jóvenes víctimas de una prematura conquista de su territorio.

En este caso no es el hombre el culpable sino circunstancias que naturalmente ocurren en la naturaleza pero que fuerzan a estos subadultos hermanos o hermanas a exponerse al mismo confrontamiento con el hombre  que en el punto anterior y las llevará a ser muertas en su conflicto inevitable con el ganado maasai.

5.- Circunstancias climatológicas inusuales

Algunas veces, como se ha podido constatar claramente en este año 2020, las larguísimas y en exceso abundantes lluvias han dejado algunos territorios totalmente anegados y el herbívoro ha emigrado en masa a otras zonas mas secas dejando a las manadas de leones que al ser territoriales no pueden seguir al herbívoro en un territorio con una densidad de presas prácticamente nula, es entonces cuando las desesperadas madres después de semanas sin comer y sin poder cazar para sus cachorros se ven forzadas a romper con todos sus instintos y comienzan a atacar incuso a plena luz del día al ganado maasai, esta circunstancia de climatología extrema hemos podido vivirla y documentarla durante el periodo de la pandemia en la que varias decenas de leones han perdido la vida.

BUSQUEDA DE LA SOLUCION AL CONFLICTO

 

Como naturalista y etólogo, conocedor y amante de los leones y viviendo permanentemente en Maasai Mara desde hace más de 12 años, he podido comprobar esta problemática sobre el terreno en numerosas ocasiones.

 

Conociendo también el alarmante retroceso del león en las demás zonas de África y sus causas ej. superpoblación humana, pérdida del hábitat, degradación del medio etc. no fue difícil considerar que cualquier esfuerzo de conservación para frenar el velocísimo descenso en las poblaciones salvajes de los ya últimos leones del planeta, era  necesario y vital.

 

Teniendo en cuenta la importancia del ganado para el Maasai, si la vaca matada por el león era compensada de una manera justa a un precio ínfimo en comparación con el valor ecológico de la vida de un león y también teniendo en cuenta la riqueza económica del turismo y en consecuencia la ayuda a la base de su economía en puestos de trabajo derivados del mismo era lógico que el gobierno estuviese de nuestro lado.

 

Sabemos que en Maasai Mara la única amenaza para el león es el conflicto con el ganado del hombre, resulta entonces, de una lógica aplastante que contribuyendo a evitar este conflicto, las manadas estables de leones del Maasai Mara quedarían libres de esta amenaza.

 

Sabemos que con la compensación de su ganado se podría concienciar al maasai de a pie y así,  evitando el posterior conflicto, salvar a las manadas de leones en las épocas del año de escasez de presas.

 

Sabemos que el león no quiere matar al ganado, sabemos que el león solo ataca en circunstancias adversas y extremas en las que le resulta imposible cazar sus habituales presas salvajes.

 

Sabemos también que evitando el ansia de represalia del maasai hacia el león contribuiremos también en gran medida a la conservación de otros predadores icónicos y vitales para la estructura ecológica y equilibrio del medio como son el leopardo, el guepardo y la hiena manchada, que a veces también colidan con el ganado maasai.

 

Sabemos también que eliminando el odio de venganza de estos pastores podremos abrir sus mentes con mucha mas facilidad hacia cualquier programa de concienciación y de conservación del medio único en el que viven.

 

Este programa educativo de concienciación y de conservación también será parte de esta iniciativa.

 

Está claro que esta iniciativa depende de una sola administración, que  es muy consciente de que el león es una especie fundamental que atrae a cientos de visitantes al año y por lo tanto acarrea consigo un lógico incremento económico y en puestos de trabajo.

 

Quizás al maasai de a pie, el que esta en conflicto directo con el león, esta ayuda económica nunca le llegue y por eso si nosotros nos ocupamos de que no pierda su economía familiar al hacerle consciente también de que la presencia del león en su medio ya no es una amenaza para su economía, quizás consigamos que sea capaz también de respetar y apreciar al gran compañero de su historia, al Rey de la Sabana, al último rey de los animales.

Rupturas de vallas de protección que se han podido contabilizar por geolocalización a lo largo del año 2024 por depredadores monitorizados por radio collar. Fuente: MPCP

En la ilustración se puede apreciar las rupturas de vallas de protección que se han podido contabilizar por geolocalización a lo largo del año 2024 por depredadores monitorizados por radio collar, ya sean leones hienas o leopardos. Como se aprecia casi todas las rupturas de vallas se suceden en las lindes de la reserva o las conservaciones adyacentes.